Blindarán a la Torre Eiffel con vidrios antibala contra ataques terroristas

Lo anunciaron las autoridades de París. Una valla rodeará los jardines del célebre monumento francés.

Si hay un símbolo parisino, es la Torre Eiffel. Un monumento histórico extremadamente vulnerable a un ataque terrorista, que ha sido amenazado y evacuado en reiteradas ocasiones desde los atentados contra la revista satírica Charlie Hebdo. Las actuales grillas de metal que la rodean, que se aplicaron en la última Euro Copa, serán reemplazadas por un muro de cristal blindado, más estético y definitivo. Un presupuesto de 20 millones de euros está disponible para iniciar los trabajos antes del otoño europeo frente al crecimiento de la amenaza terrorista en Francia.

Así lo anunció hoy el diario Le Parisien. Esta pared de cristal tendrá 2,5 metros de altura y formará un rectángulo en torno a una de las atracciones turísticas más visitadas del mundo. Los pequeños jardines al norte y al sur incorporados en ese perímetro de seguridad “a pedido de la Prefectura de la policía”, crearán un área que los visitantes deberán atravesar para acceder a la torre únicamente por estos jardines laterales. La circulación hacía la torre también va a ser modificada.

“No se trata de bunkerizar la Torre Eiffel”, asegura la alcalde de París, Anne Hidalgo. Actualmente existen grillas que la rodean, controles y el área está patrullada por militares armados con fusiles de asalto y chalecos antibalas. Nadie ignora que la Torre es un objetivo terrorista sensible en la capital francesa.

Las barreras de cristal blindado ya no serán provisorias sino definitivas. “Una valla antibalas que englobará lo esencial de los jardines de la Torre Eiffel”, explicó Bernard Gaudillère, Presidente de la Sociedad de Explotación de la Torre Eiffel a los consejales del Consejo de París, que deben autorizar los trabajos.

El problema para los concejales es la estética. Pascal Julien, ecologista, al igual que Yves Pozzo de Bordo, de la UDI, entienden las necesidades de seguridad ante la amenaza pero no van a permitir que la Torre se convierta en “una fortaleza”. A ellos se suma la concejal Catherine Dunas. “Estas medidas no deben desnaturalizar los aspectos arquitectónicos de los alrededores de la Torre”, explicó. En Francia no se puede emprender estas obras si no las autoriza el Consejo de París, que reúne a los concejales de todos los partidos, y el departamento de Monumentos Históricos.

Todos los trabajos de seguridad de la Torre Eiffel se hacen en concertación con los Arquitectos de los Edificios de Francia”, explicó Jean Francois Martins, adjunto a la alcaldía y encargado del turismo. Nada está descartado aún. Según Martins, una reja de hierro forjado, como las que rodea al Jardín de Luxemburgo, podría también ser instalada, siempre manteniendo la eficacia y la belleza del monumento. Ningún otro monumento en París tiene características comunes a la Torre Eiffel. “Ni el museo del Louvre ni la catedral de Notre Dame están abiertos a los cuatro vientos como la Torre Eiffel”, aseguró Martins.

Los turistas que quieran acceder a la Torre para sacarse una foto deberán tener paciencia y aceptar los controles. Pero los jardines no serán más de acceso libre: se tendrá que pagar la entrada porque a través de ello se accederá al monumento. Una licitación por la obra se ha abierto.

Los trabajos comenzarán en el otoño europeo para finalizar en el 2018 con un costo de 20 millones de euros que serán pagados por el Tesoro de la la ciudad de París.

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