Cuatro cursos fueron suspendidos por agredir a los docentes

(Colonia Caroya) – Todos los años, como ceremonia ritual, los sexto años del IPEM 165 de Colonia Caroya se juntan en casas de familia y comparten comidas, bebidas, se tiñen el cabello, entre otras cuestiones. El lunes por la noche lo hicieron los cuatro sexto y el martes por la mañana acudieron al colegio, pero todo no fue en paz.

Minutos antes de las 7 del martes, los cuatro grupos marchaban por las calles en dirección al colegio tirando pirotecnia y artefactos de estruendo e intercambiando con los ocasionales transeúntes bravuconadas propias de los que andan en “manada”. Pero lo peor ocurrió en la puerta del colegio.

De acuerdo a lo que narraron algunos docentes, fueron empujados por los alumnos, otros agredidos con vino, salpicados con espuma loca y lo más grave fueron unos 10 alumnos que intentaban impedir que los docentes ingresen a dar clases. Por tal motivo, se aplicaron sanciones disciplinarias colectivas –tres y cinco días de suspensión–, y se castigó con mayor severidad a quienes fueron identificados como agresores.

La exaltación llegó a tal punto que rompieron un portón, desparramaron basura en todo el ingreso del colegio y tuvo que intervenir personal de la Policía de Colonia Caroya para disipar a los alumnos y para garantizar que los docentes puedan ingresar a la institución.

La agresión a los docentes está prevista como falta en el artículo 67 del nuevo Código de Convivencia provincial, y dado que intervino la Policía, debería aplicarse. Prevé multas, trabajo voluntario y arresto de hasta tres días a quienes “en la vía pública, lugar público o de acceso público profirieren gritos, insultos o realizaren señas o ademanes capaces de turbar, intimidar, menoscabar psicológicamente o inferir agravio a la investidura, condición sexual, buen nombre u honor del personal docente o no docente”. Lo mismo rige para equipos de salud.

Fuente: La Voz del Interior