La comida chatarra produce sobrepeso hereditario

Un equipo de médicos y biólogos de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) descubrió que ingerir “comida chatarra” en una edad adulta genera sobrepeso hereditario.

El estudio, publicado este jueves por el portal UNCiencia, demuestra que una alimentación hipergrasa afecta negativa y directamente en la salud de los descendientes, aún más que la de los propios progenitores.

Las conclusiones se abordaron tras un experimento con roedores, tanto machos como hembras.

“Observamos que tanto los machos como hembras adultos alimentados con dieta hipergrasa aumentaron de peso, pero no llegaron a desarrollar obesidad. Sus hijos, en cambio, sufren los efectos más negativos después”, aseguró Laura Vincenti, doctora en Ciencias Biológicas y directora del proyecto.

Las crías son más propensas a subir de peso, aún sin haber consumido jamás alimentos altos en contenidos de grasas.

“Lo que manifiestan a nivel corporal es consecuencia de lo que comieron sus progenitores en alguna etapa de su vida –asegura–. La magnitud de ese efecto en la descendencia depende del tipo de alteración alimentaria y del momento en que se produjo, por ejemplo, si los padres consumieron comida con alto contenido graso antes de la concepción, durante la gestación, o la lactancia”, afirmó Vincenti.

Los investigadores demostraron en sus conclusiones que el tipo de dieta consumida por los progenitores impacta además en la fisiología reproductiva de sus descendientes.

Alcanza directamente a la fertilidad de las crías -en el caso de los machos- las cuales presentan menor concentración espermática.