Toby, de perro rebelde a rescatista profesional

Ricardo Urquiza y su fiel compañero Toby

(Deán Funes) – Ricardo Urquiza, Comisario Bombero Voluntario en la Institución de Deán Funes, define a Toby, el can rescatista, como un compañero fiel que lo acompaña en todos los trabajos para binomios compuestos por bomberos y canes.

Y a continuación narra como Toby se incorpora a su vida profesional, “Toby llega al cuartel por medio de una gente amiga que me lo regala. Tenía entre 7 y 8 meses. Me lo trajeron por mala conducta. Intentamos encontrarle un hogar varios meses pero no lo logramos, entonces comenzamos a trabajar en su comportamiento”.

“Cuando comencé a educarlo detecté que el perro tenía algunas cualidades que eran muy beneficiosas para la búsqueda de personas. Como la patrulla ya contaba con perros adiestrados para la búsqueda de personas vivas, y no contaba con canes que buscaran restos humanos, lo adiestré para este tipo de exploraciones”, explica el Bombero Voluntario, quien además agrega: “El perro se prestó para captar todos los conocimientos y ser óptimo para esas búsquedas”.

Toby integra el grupo reconocido nacionalmente como K9, que son los perros que trabajan en la búsqueda de personas, y que han colocado a Córdoba en lo más alto de las tareas de rescate profesional.

 

Ricardo Urquiza cuenta emocionado como fue la participación de Toby en el caso Santiago Maldonado.“El cuartel de Deán Funes fue convocado por el Ministerio de Seguridad de la Nación, a través del Consejo Nacional de Bomberos Voluntarios de la República Argentina, donde invitaron a la Federación de Bomberos Voluntarios de Córdoba, por medio del Departamento de Búsqueda y Rescate K9, para binomios especializados en búsqueda de restos humanos, en la localidad de Esquel. Fuimos seleccionados con Toby y orgullosamente acepté”, recuerda Urquiza.

Un bombero de Pilar que integraba los binomios de búsqueda notó que su perro había hecho un cambio de comportamiento y sospechaba que había detectado algo. “Fuimos a trabajarlo con Toby, quien tuvo las mismas reacciones e hizo un señalamiento hacia arriba. Ahí observamos que se había detectado algo, pero aún no estaba del todo definido el lugar. Hicimos una marcación en el lugar y seguimos caminando por la costa del río: a 300 metros, sobre un arbusto, los perros mostraron el cambio de conducta nuevamente sin hacer una marcación definida, pero mostrando interés en ese arbusto. Estudiamos las corrientes de aire de la zona, y efectivamente había una corriente que salía desde el río y apuntaba a ese arbusto. Allí realizamos otra marcación y caminamos otros 800 metros”, expresa detalladamente Urquiza.

Con los pasos, la motivación de los perros era mucho más marcada hasta que comenzaron a intentar ingresar al agua: ese fue el momento en el que ambos binomios reafirmaron el alerta, porque la conducta de detección de los canes era evidente. “Dimos aviso al resto de los grupos por medio de radio, a los fines de concentrarnos en la zona. Así fue como una embarcación que venía con un perro y cuatro buzos, detectan un color oscuro sumergido donde se había señalado, y al acercarse confirmaron que se trataba de un cuerpo”, señala Urquiza.

El Bombero cordobés y su perro Toby fueron pieza indispensable para encontrar el cadáver de Santiago Maldonado, y Urquiza manifiesta que esos son los momentos en los que los sentimientos se entrecruzan: allí son la satisfacción del trabajo realizado con éxito, y la pena por el resultado final.

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