Meningitis: síntomas que los padres deben tener en cuenta

La meningitis es una enfermedad que se relaciona con la inflamación de las membranas que recubren el cerebro y la médula espinal.

Los niños son más propensos a padecerla por lo que los padres deben estar atentos a algunos síntomas que no deberían pasarse por alto:

1. Dolor de cabeza agudo
En los pequeños, el dolor de cabeza se presenta de manera insoportable. En ocasiones, el cuello del paciente suele verse afectado. En el caso de los recién nacidos, es un síntoma característico la aparición de una protuberancia en la fontanela.

2. Dolor en la barriga, náuseas y vómitos
Estos síntomas prevalecen durante el inicio de la enfermedad. A su vez, esta puede hacer que el niño pierda el apetito, en parte respondiendo a una serie de molestos cólicos abdominales.

3. La fotosensibilidad
Otra afección que acompaña la meningitis es la fotofobia, también conocida como sensibilidad a la luz. Al quedar expuestos a mucha luminosidad, la luz solar en especial, los ojos empiezan a llorarles. Asimismo, viene acompañada de náuseas y se agudiza el dolor de cabeza.

4. Rigidez en la nuca
Si se observan las reacciones del niño durante la meningitis, este presentará una posición corporal fácilmente reconocible. Mientras están acostado sobre su lado, mantienen la cabeza hacia atrás y las piernas flexionadas.
Al querer estirar el cuello, no pueden debido a la rigidez.

5. Visión doble y fiebre
Los niños sufren al enfocar la mirada en un objetivo, por lo que presentan visión doble de su entorno. La fiebre es el principal síntoma. El pequeño presenta espasmos y se queja del frío de manera constante. Una vez la temperatura empiece a subir, es muy difícil poder controlarla. No obstante, como una fiebre siempre se puede presentar, es importante acatar el resto de señales.

6. Erupciones cutáneas
Las erupciones o brotes sobre la piel también suelen presentarse cuando se está padeciendo de esta enfermedad. Para comprobar si es meningitis o no, solo debes tomar un vaso de vidrio transparente. Presiónalo sobre la erupción y fíjate si empalidece el área. De ser así, no es meningitis. Ahora bien, si la erupción conserva el mismo tono, lo mejor es consultar a un médico.

Esta es una enfermedad que no se debe pasar por alto. En el caso de los niños debemos mantenernos alerta de los síntomas y estados de ánimo. Se recomienda llamar a una unidad de ambulancia para que haga un diagnóstico y, de ser positivo, trasladarlo hasta un centro médico para ser internado de inmediato.

En el caso de los lactantes o infantes con infección meníngea este se exterioriza mostrándolos irritados, alterados o simplemente inapetentes. La fiebre es la primera señal, pero existen ocasiones en las que la hipotermia también influye. También pueden presentar respiración agitada y convulsiones. Esta es una etapa delicada, pues al no estar el cráneo totalmente formado, las fontanelas o aberturas craneales pueden estar abombadas.

Fuente: Mejor con Salud

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